42 años detrás del mostrador de una papelería que ha visto crecer a tres generaciones.
LO QUE NO VES CUANDO PASAS
Papelería San Antonio · Avenida de las Garzas, San Juan del Río
Cuando Ana María Ortiz llegó a Avenida de las Garzas, el paisaje era muy distinto al que conocemos hoy. Hace 42 años, donde actualmente se encuentran numerosos negocios, todavía había terrenos baldíos y la secundaria ni siquiera existía.
Ana María ya conocía el oficio. Antes de llegar a esta zona había tenido una papelería en el Distrito Federal, por lo que decidió continuar con ese trabajo y abrir la Papelería San Antonio.
Una papelería que comenzó desde cero
Ana María comenzó trabajando sola. Poco a poco, el negocio fue creciendo y también comenzó a dar trabajo a otras personas.
La papelería terminó convirtiéndose además en parte de la vida de su propia familia. Llegó a la zona con sus dos hijos y uno de ellos nació ahí.
Para sus hijos, crecer significó también hacerlo dentro de la papelería.
Su hija incluso jugaba frente al negocio cuando todavía existía un baldío en el lugar. Hoy, aquella niña que creció alrededor de la papelería es quien está a cargo del negocio.
Después de 42 años, Ana María considera que ya le pasó el estandarte del negocio a la siguiente generación.

Cuando los clientes también crecen
Una de las cosas que más disfruta Ana María de su trabajo es la comunicación con sus clientes.
Durante estas cuatro décadas ha atendido principalmente a maestras y maestros, y con el tiempo ha visto cómo sus clientes también han cambiado de generación.
Algunos de quienes acudían a comprar cuando eran jóvenes ahora regresan acompañados por sus propios hijos o incluso sus nietos.
“Ya he atendido a tres generaciones.”
– Ana María Ortiz
En ocasiones, algunos clientes regresan y le preguntan:
“¿Se acuerda de mí?”
Son encuentros que recuerdan que detrás de un negocio también existen relaciones que se construyen con los años.
Escucha su historia
Ana María nos cuenta cómo la Papelería San Antonio ha formado parte de la comunidad durante 42 años y cómo sus clientes han crecido junto con el negocio.
De jugar frente al baldío a llevar el negocio
La historia de la papelería también es la historia de una familia que creció junto con ella.
La hija de Ana María pasó su infancia jugando frente al negocio, cuando el lugar todavía era un baldío. Ahora es ella quien está al frente de la papelería.
Mientras sus hermanos tomaron otros caminos, ella decidió continuar con el negocio familiar.
Y aunque la papelería conserva su esencia, también comienza a incorporar nuevas ideas.
Entre ellas están los stickers personalizados y los nombres para libretas, propuestas que buscan adaptar el negocio a las nuevas generaciones.
Una avenida que cambió
Cuando Ana María llegó, la avenida todavía tenía grandes espacios sin construir. Hoy, según recuerda, quedan muy pocas casas y la mayoría de los espacios están ocupados por negocios.
Ella ha vivido ese cambio desde el mostrador de su papelería.
Ha visto llegar nuevas familias, crecer a los niños que alguna vez fueron sus clientes y regresar después como adultos.
También ha visto crecer a su propia familia dentro del negocio.
Después de 42 años, la Papelería San Antonio continúa abierta y ahora una nueva generación está tomando el relevo.
Quizá eso sea lo que no vemos cuando pasamos: que detrás de un mostrador aparentemente cotidiano puede existir una historia de 42 años, una familia y tres generaciones de clientes.

